La caja del bebé I: la mantita

Como os enseñaba hace dos días, la caja del bebé que llevo preparando meses ya está enviada y ya puedo empezar a desgranar lo que iba dentro. Lo primero que os enseñaba en las fotos era la mantita que le hice.

Es una manta a ganchillo, hecha sin patrón. Pero no por presumir, si no porque es demasiado sencilla como para seguir un patrón. Y quizás por no seguir un patrón me dio tantas problemas. ¡Cuánto tiempo me llevó hacerla!
Al principio iba a hacerla con un hilo azul y otro amarillo de DROPS Paris. Hice una cadeneta larga, múltiplo de 4 más 2, pero cuando llevaba unas cinco vueltas, pensé que iba a quedar una manta demasiado larga y estrecha. Así que deshice y volví a empezar, con una cadeneta un poco más corta. Pero otra vez, cuando apenas llevaba un ovillo, había algo que no me terminaba de gustar. Volví a deshacer y empecé con otra cadeneta intermedia.

Manta para bebé a crochet

“Pero si la manta es verde...” Exactamente. Cuando la manta con Paris empezaba a coger forma, decidí que además iba a quedar demasiado pesada. Y que el hilo de algodón no le iba bien a una manta e invierno.
Justo en uno de estos días vi que Lanukas había hecho una manta muy parecida, pero en punto. Dijo que había usado Alaska de Katia, una lana que yo ya conocía y que me encanta, así que ni deshice. Dejé la mantita empezada y fui a comprar Alaska.
Ilusa de mí, pensé que con tres ovillos me llegaría. Y como del azul que quería no había, cogí en verde y en marrón.
La historia de no acertar con el largo de la cadeneta y tener que deshacer se volvió a repetir. Pero pronto le cogí el largo y la manta empezó a crecer. Como es rápida de hacer, se me acabaron pronto los ovillos y vi que con dos había llegado justo a la mitad. Cuando volví a por más ovillos estaban ya retirando la Alaska del mercado hasta el invierno, pero del almacén pudimos rescatar otros dos ovillos verdes (aunque de otro tono que hace contraste) que me salvaron la vida. El marrón lo empleé en hacerle el borde.

Manta para bebé a crochet

En sí, la manta no es difícil de hacer. Lo que me llevó tiempo, como podéis ver, fue encontrar el tamaño adecuado de la cadeneta.
Tejerla, además, es muy sencillo. Después de elegir una cadeneta múltiplo de 4 más 2, se teje todo en punto alto. Cada cuatro puntos se alterna punto alto trasero con punto alto delantero. Y a cada cuatro vueltas donde se hacía el delantero se hace el trasero. Así, se van construyendo los cuadrados y se le va formando el relieve. Y el borde son simplemente dos vueltas en punto alto.

Manta para bebé a crochet

La DROPS Paris queda para otro proyecto. Esta mantita, hecha con Katia Alaska, es gruesa y muy calentita. Aunque en total pesa bastante (son 4 ovillos de 100g más el borde) al echársela por encima no se hace demasiado peso. Y como ya he comprobado en otras prendas, en la Alaska no escapa el calor. Caliente y gruesa, como la quería :)

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